Una duda frecuente que surge con nuestros clientes es si cuando hablamos de un intérprete traductor estamos hablando de la misma persona. La respuesta es: no necesariamente. Al hablar de un intérprete estamos hablando de un profesional entrenado que trabaja con su voz, una persona que escucha en el idioma fuente e interpreta lo que escuchó en el idioma meta para una audiencia que no entiende al conferencista u orador en su idioma.

Es importante mencionar que, en la interpretación, el objetivo es transmitir la idea del orador al interlocutor o audiencia de la manera más precisa posible, pero siempre con posibilidad de cambios en las palabras o la estructura, de ahí la palabra «intérprete», quien interpreta ideas.

Por su parte, el traductor es un profesional lingüístico que toma un texto en el idioma fuente y lo reescribe en el idioma meta, apegándose al sentimiento y redacción con la menor variación posible. Una traducción hecha de manera purista no permite interpretación alguna.

Por lo tanto, no siempre al hablar de un intérprete traductor hablamos de la misma persona, ya que estamos hablando de capacidades, entrenamiento y habilidades distintas.

¿Puede una persona ejercer como intérprete traductor? Por supuesto, siempre y cuando el profesional cuente con las habilidades, capacidades y entrenamiento necesarios para desarrollar ambas actividades.

Todos los días recibimos solicitudes de clientes que necesitan un intérprete traductor… porque somos una agencia de intérpretes y traductores, sin embargo nos especializamos en interpretación simultánea, un tipo de interpretación donde se interpretan las palabras del orador mientras éste habla. En general, el retraso entre el intérprete y el orador es de quince o veinte segundos. Por lo regular, este tipo de interpretación requiere un equipo de dos intérpretes por el nivel de concentración que demanda. Este tipo de interpretación requiere también de radio receptores inalámbricos que se distribuyen a la audiencia.

Ofrecemos también interpretación consecutiva, donde el intérprete escucha al orador en el idioma fuente y espera a que éste termine una oración o idea para comenzar a hablar en el idioma meta. Este tipo de interpretación toma tiempo y rompe el ritmo de la reunión, ya que el mismo mensaje se repite dos veces, una vez en el idioma fuente y después una segunda vez en el idioma meta.

La traducción por su lado, depende del tipo de texto que requiera ser traducido. Las solicitudes más frecuentes que se nos presentan son: textos literarios, artículos, manuales técnicos, documentos legales, contratos, transcripciones, sitios web o materiales promocionales.

Cada texto es diferente y cada documento requiere conocimientos distintos por parte del traductor. El léxico legal no es igual al médico, por lo tanto es frecuente y recomendable que los traductores se especialicen en uno o dos campos dentro de su par (o pares) de idiomas.

Al elegir a un intérprete, es indispensable asegurarse de que se trata de una persona especialista en el idioma a traducir, pero también en el que va a hacer la interpretación, esto se debe a que hay frases, palabras y expresiones que tienen sentidos e intenciones diferentes en el idioma, y sin los cuales las frases pueden no tener el mismo impacto. Esta situación la podemos analizar en el doblaje de una película o serie, ya que en el idioma de origen puede haber frases que se pierden en el doblaje y no causan el impacto para las que fueron creadas.

Un intérprete experto debe alcanzar como mínimo el 85% del discurso, de lo contrario la idea central o frases importantes se pueden perder, de ahí la importancia de contar con un buen profesional, que además de conocer a la perfección el idioma, cuente con la habilidad de traducir y hablar rápidamente, casi de forma simultánea con el orador. Además, la interpretación requiere de un trabajo corporal extenso, pues se requiere la coordinación del cuerpo, la respiración e incluso la comprensión del lenguaje corporal del orador, de este modo podrá transmitir el mensaje de forma adecuada, y no sólo traducir las palabras.

Un buen intérprete y traductor simultáneo debe tener en cuenta que se dirige a una audiencia, al mismo tiempo que el orador; en muchas ocasiones se usa equipo tecnológico como auriculares, por lo que debe asegurarse de que funcionan adecuadamente para que no haya interrupciones durante las charlas.

La interpretación también es un acto de comunicación, que requiere de concentración y atención total para dirigirse a su audiencia y trasmitir los mensajes que el orador desea, de forma tan precisa que apenas se note la diferencia.

Estos servicios se pueden encontrar con frecuencia en centros de convenciones, hoteles, foros, etc., sin embargo se requiere de verdaderos profesionales para brindar un servicio satisfactorio, y en esa medida les recomendamos buscar la ayuda de empresas profesionales como CABI Intérpretes y Traductores, donde contamos con el equipo tecnológico y los expertos en interpretación simultánea que está buscando.

 

A pesar de que la traducción y la interpretación son dos ámbitos distintos, son dos lados de la misma moneda que pueden ser ejercidos por la misma persona.

En CABI Intérpretes y Traductores estamos orgullosos de nuestro equipo y nos percibimos como consultores de nuestros clientes, ofreciendo soluciones a sus problemas de organización de eventos o la gestión de un inmenso proyecto de traducción.

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